La medicina nuclear es una subespecialidad de la radiología que utiliza sustancias radiactivas para crear imágenes de la anatomía y el funcionamiento del organismo. Las imágenes se obtienen gracias a la detección de la energía emitida por la sustancia radiactiva que se le da al paciente. La medicina nuclear pediátrica se refiere a estos exámenes cuando se les hacen a bebés, niños y adolescentes.

Algunos de los usos comunes del procedimiento

Los médicos utilizan el diagnóstico por imágenes de la medicina nuclear para evaluar los sistemas de órganos, incluyendo:

  • riñones y vejiga.
  • huesos.
  • hígado y vesícula biliar.
  • Tracto gastrointestinal
  • corazón.
  • pulmones.

Preparación del niño para el procedimiento

Para la mayoría de estos estudios se pone una inyección intravenosa. Antes del procedimiento los padres o encargados deben hablar con el niño, si su edad lo permite, para decirle que le van a poner una inyección. Al momento de hacer la cita, los padres de bebés y lactantes recibirán instrucciones sobre qué dar de comer y de beber si se cree que será necesario sedar al niño, como por ejemplo para una gammagrafía ósea. Además, los padres deben asegurarle al niño que estarán en la sala con él durante el procedimiento (a menos que la madre esté embarazada).

Cómo se realiza

El diagnóstico por imágenes de medicina nuclear por lo general se lleva a cabo en forma ambulatoria, pero en algunas ocasiones se realiza también en pacientes hospitalizados.

El tipo de examen por medicina nuclear determina como se introduce la radiosonda en el cuerpo de su hijo/hija:

  • Intravenoso: el método más común; se usa una pequeña aguja para inyectar la radiosonda. La aguja se quita immediatamente después. A veces, se puede necesitar una línea intravenosa permanente por la duración del examen.
  • Oral: para algunos exámenes, la radiosonda se ingiere por boca, tal como para la prueba de reflujo gastroesofágico.
  • Inhalado: en algunas ocasiones la radiosonda se inhala como gas mediante una mascarilla, tal como con una exploración de los pulmones.
  • Vejiga: algunos exámenes requieren insertar un catéter dentro de la vejiga, tal como con un estudio de reflujo vesicoureteral.

Puede llevar desde varios segundos a pocos días para que las radiosondas se desplacen a través del cuerpo de su hijo y se acumulen en el órgano o área a estudiar. Como resultado, el diagnóstico por imágenes se podría realizar de inmediato, unas horas después, o incluso hasta pocos días después de que su hijo recibió el material radioactivo.

Al momento de comenzar con el diagnóstico por imágenes, su hijo se recostará en la mesa de examen. La gammacámara luego tomará una serie de imágenes. La cámara puede rotar alrededor de su hijo o permanecer quieta en una posición y se le pedirá a su hijo que cambie de posición entre las imágenes. Mientras que la cámara toma fotografías, su hijo necesitará permanecer quieto por breves períodos de tiempo. El tiempo real de exploración varía de 20 minutos a varias horas. En los exámenes que requieren más tiempo de diagnóstico por imágenes puede ser necesaria la sedación para su hijo. A usted se le dará instrucciones antes del examen si su hijo va a necesitar sedación para la toma de imágenes.

Durante este procedimiento, a los padres por lo general se les permite y a menudo se les anima a quedarse en el cuarto. La excepción a esto es si la madre del niño está embarazada.

Una vez finalizado el examen, se le puede solicitar a su hijo esperar hasta que el médico nuclear controle las imágenes en caso de que se necesiten imágenes adicionales.

Beneficios

  • La información proporcionada por los exámenes de medicina nuclear es única y a menudo inalcanzable mediante otros procedimientos de diagnóstico por imágenes.
  • Para muchas enfermedades, las exploraciones de medicina nuclear proporcionan la información más útil necesaria para llevar a cabo un diagnóstico o para determinar un tratamiento adecuado, en caso de necesitarse alguno.

Riesgos

  • Debido a las pequeñas dosis de radiosonda administradas, los procedimientos de diagnóstico de medicina nuclear tienen como resultado una baja exposición a la radiación, pero aceptable para los exámenes diagnósticos. Por ende, el riesgo de radiación es muy bajo en comparación con los posibles beneficios.
  • Los procedimientos diagnósticos por medicina nuclear se han utilizado por más de cinco décadas, y no se conocen efectos adversos a largo plazo provocados por dicha exposición a baja dosis. Para más información sobre la seguridad en los procedimientos radiológicos pediátricos.
  • Pueden presentarse reacciones alérgicas a los radiofármacos pero con muy poca frecuencia y por lo general son suaves. No obstante, debe informarle al personal de medicina nuclear sobre cualquier alergia que padezca su hijo u otros problemas que pudieron haber ocurrido durante un examen de medicina nuclear anterior.

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Karina Sossa Vargas.